Apareciste,
Llenando de luz mis días.
Te fuiste,
Destruyendo la luz del amanecer.
El sol brilló con tu sonrisa,
La oscuridad reina desde que te marchaste.
Tus besos hicieron florecer las rosas,
Tus desprecios marchitaron todo un jardín.
Llenaste de poesías mis hojas en blanco,
Llenaste de lágrimas mis ojos con tu adiós.
Tus ojos se reflejan en las estrellas;
Opaco está el cielo,
Desde que tus ojos se cerraron.
Tu voz,
De melodía llenaba el aire.
Silencio ensordecedor reina,
Desde que tu voz se apagó.
Esperar la muerte,
Para reencontrarnos.
En mi alma grabado está,
El último te amo.