miércoles, 23 de julio de 2008

Días grises

Son días raros.
La angustia parece ganar batalla a mi corazón, pero una luz se enciende en la inmensa oscuridad y las risas vuelven.
Hay días que la cama me seduce para que no me vaya. La almohada guarda en sus plumas las innumerables lágrimas que brotan de mis ojos, sin poder yo controlarlas.
Personas que hoy están, mañana ya no están. Personas del pasado reaparecen.
Incontables preguntas me invaden, noches en vela tratando de resolverlas.
Afuera, una guerra se desata. Mi espíritu se sumerge en otro mundo. Y de repente todo desaparece. Todo lo gris se vuelve claro y transparente. Una mano se extiende para sacarme de aquel hoyo en el que caí, sin darme cuenta, sin pensarlo, tal vez... mi alma necesitaba esa oscuridad.

viernes, 18 de julio de 2008

Mi refugio

Sierras desoladas.
Bosques solitarios.
Un corazón desangrado.

La tierra absorve mi sangre.
El inminente cerro,
mimetiza con mi soledad.

Un celular mudo.
Teléfono que suena,
sólo pidiendo favores.

Corazón amigo,
amigos ausentes.
Miradas vacías.

Mi perro,
mi amigo fiel.

El cigarrillo,
mi calmante.

El rock,
mi refugio.

El bosque,
guerdián de mi espíritu.

La luna,
testigo de mi muerte.

sábado, 12 de julio de 2008

Fantasma en la Noche

Las horas se hacen breves de madrugada.
Mi espíritu viaja la distancia que nos separa, para acariciar tu rostro.
¿Será una jugada el destino? Dos almas, gemelas, un gran amor y una distancia que se hace eterna.
¿Será una broma de la conciencia? tanto te deseo, tanto te pienso, que ansío llege la noche; para que al sumir me en un sueño profundo, puede estar a tu lado nuevamente.
Pero cruel es el destino, pues prohibido está que te despierte. Solo puedo verte dormir.
y tú, tú estás allí, dormido como un ángel en medio del desorden y del caos. Mis manos recorren tu rostro en una suave caricia, tu cabello despeinado se enreda en mis dedos y un susurro sale de mis labios: te amo.
Futuro tan distante, recuerdos tan lejanos.
Despierto, en el sabor amargo de tenerte lejos otra vez.
Las cenizas caen, como caen mis esperanzas.
Me ahogo en el humo y cierro los ojos para ver tu rostro.
Un grito ahogado en el infinito pronuncia tu nombre.
La nicotina es mi único calmante, y tus besos; mi amor, tus besos, mi salvación.

RENACER DEL FENIX

Ha pasado el tiempo, las hojas han caído y han renacido incontables veces.
Mi lápiz ha dormido una eternidad.
Mi voz se ha callado en el silencio inmenso del infinito.
Mis ojos se han perdido en el universo.
Mi alma se ha ido con el viento.
La oscuridad ganó una batalla.
Pero ahora un brisa reclama el trono.
Un rayo de luz devuelve el aliento.
Mis ojos se abren,
y un lápiz solitario comienza sus sonetos.

Caballero de la noche

La luna llena ilumina los caminos.
Un bosques solitario.
Secretos en los robles.

Los vientos susurran.
A lo lejos un refusilo hace notar su furia.
Un trueno expresa su odio.

Corro perdida en la oscuridad.
Mis pasos se vuelven pesados.
Una rama interrumpe mi huida.

Rodeada, sin escapatoria.
Una espada amenaza mi vida.
Cierro los ojos.

Apareces tú, caballero de la noche.
Extiendes tu mano.
Penetras en mi alma con tu mirada.

Huimos.
Tú me salvas.
Yo te sigo.

Una mirada.
Un rose de manos.
Un beso.

La armonía renace.
El odio es vencido.
El amor se despierta.