Si sintieras el dolor que siento,
si entendieras lo que trato de explicar,
si tan solo pudieras ver mis lágrimas;
descubrirías, amor, que mis labios no mienten,
que al mirarte, mis ojos confiesan la verdad.
Tu mirada envuelta en una sombra gris,
miran mi rostro... pero ese no eres tú mi amor.
Te alejas, sin darte cuenta quizás,
y un puñal se entierra en mi corazón.
Quiero gritar que te amo,
quiero gritar para que me oigas,
quiero gritar para sacar este dolor.
Pero tú estás ahí,
con la mirada distante,
con la mirada vacía,
inmóvil como un objeto sin vida.
Mis brazos intentan sostenerte,
pero tú, sin darte cuenta quizás,
haces fuerza para soltarte.
Ya no puedo, te me escapas,
mi alma y corazón se hunden en tristeza.
La alegría de vivir se fue contigo.
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